Síndrome de La Habana: EE. UU. obtuvo y probó un arma de microondas vinculada al caso
Qué es el Síndrome de La Habana
El Síndrome de La Habana se refiere a un conjunto de síntomas neurológicos —como mareos, náuseas, dolores de cabeza intensos, pérdida de audición y problemas cognitivos— reportados inicialmente por diplomáticos y sus familiares en la embajada de Estados Unidos en Cuba en 2016 y luego por personal estadounidense en múltiples países. Estas dolencias llevaron en su momento a la evacuación y al cierre parcial de la embajada estadounidense en La Habana.
Nueva evidencia: adquisición de un arma potencialmente vinculada
Según una investigación reciente emitida en el programa estadounidense 60 Minutes y reportes de medios internacionales, agentes encubiertos del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. compraron en 2024 un arma de microondas miniaturizada a una red criminal rusa. Esta operación, financiada con fondos del Pentágono por alrededor de 15 millones de dólares, se realizó con la finalidad de obtener evidencia física sobre una posible tecnología que pudiera explicar los casos del síndrome.
Características y pruebas del dispositivo
El dispositivo adquirido es portátil, silencioso, programable y capaz de emitir microondas pulsadas, con un haz que puede penetrar ventanas y paredes sin generar calor perceptible. No se parece a un arma convencional, sino más bien a un artefacto compacto que puede ser operado a distancia.
Con el arma en manos de investigadores, el Ejército y laboratorios militares estadounidenses han realizado pruebas en animales (como ratas y ovejas). Según fuentes internas, los resultados muestran lesiones neurológicas consistentes con los síntomas observados en personas que padecieron el Síndrome de La Habana, contradiciendo evaluaciones previas de la CIA que señalaban que una arma capaz de causar esos efectos tendría que ser mucho más grande.
Contexto histórico
Este fenómeno comenzó con los primeros casos reportados por diplomáticos estadounidenses en Cuba desde finales de 2016, donde decenas de personas experimentaron síntomas inexplicables mientras estaban destinados en la embajada. Desde entonces, se han reportado casos similares en diferentes lugares del mundo.
Durante años, las agencias de inteligencia estadounidenses debatieron sobre si estos incidentes se debían a armas dirigidas o a causas no físicas. En 2023, un informe oficial de inteligencia concluyó que no había evidencia sólida de un arma extranjera detrás de los casos, y que la mayoría probablemente no tenía un origen hostil externo.
Implicaciones de la adquisición del dispositivo
La revelación de que un arma potencialmente vinculada a los síntomas fue comprada a una red criminal rusa y probada por Estados Unidos plantea nuevas preguntas sobre qué tipo de tecnología existe, quién podría poseerla y cómo se ha investigado el síndrome durante años. Además, muestra que los expertos consideran plausible que las microondas pulsadas puedan causar efectos biológicos en tejidos cerebrales, lo cual refuerza la necesidad de un análisis más profundo sobre las causas reales de estos misteriosos episodios.
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