Ecuador expulsa a Cuba: la ruptura diplomática y sus posibles causas

Publicado el 5 de marzo de 2026, 8:18

 

Ecuador expulsa a Cuba: la ruptura diplomática y sus posibles causas

 

 

El gobierno de Ecuador, liderado por el presidente Daniel Noboa, declaró el 4 de marzo de 2026 persona non grata al embajador cubano Basilio Antonio Gutiérrez García y a toda la misión diplomática, consular y administrativa de Cuba acreditada en Quito. Esta medida también implicó el retiro del embajador ecuatoriano en La Habana. Se concedieron 48 horas para que la delegación cubana abandonara Ecuador, amparándose en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.

 

La Cancillería cubana calificó la decisión como “arbitraria, injustificada e inamistosa”, señalando que perjudica las relaciones históricas de amistad y cooperación entre ambos países. Cuba afirmó que su personal cumplió con la ley ecuatoriana y no se inmiscuía en asuntos internos. Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel, jefe de Estado de Cuba, tildó las acciones ecuatorianas de “hostiles y sin precedentes”, enfatizando que dañan décadas de cooperación entre pueblos latinoamericanos.

 

Tras la orden de expulsión, videos y fotografías compartidos por autoridades de Ecuador mostraron personal de la embajada cubana quemando documentos en la azotea de la misión diplomática en Quito. Ecuador calificó el hecho como indicio de acciones opacas dentro de la delegación cubana. Al mismo tiempo, medios ecuatorianos señalan que fuentes de inteligencia del país habían estado seguimiento a funcionarios cubanos desde 2025, ante indicios de reclutamiento de agentes en organizaciones sociales con posibles vínculos políticos que podrían haber buscado influir en procesos internos del país.

 

A diferencia de expulsiones diplomáticas donde se acusa directamente espionaje o interferencia, Ecuador no ha presentado públicamente pruebas detalladas que justifiquen la medida. Las autoridades ecuatorianas mencionaron solamente el uso de sus facultades soberanas bajo la Convención de Viena. Sin embargo, en el contexto regional existen varios factores que crecen en importancia.

 

El presidente Daniel Noboa se ha alineado con políticas regionales más estrictas contra la criminalidad organizada y el narcotráfico, y ha reforzado la cooperación con Estados Unidos y otros países vecinos para combatir el narco-terrorismo y las redes de financiamiento del crimen transnacional. Aunque no hay declaraciones oficiales que vinculen directamente la expulsión de Cuba con esta agenda, analistas y sectores conservadores interpretan la medida como parte de una estrategia regional más amplia para reducir la influencia de regímenes asociados a procesos políticos autoritarios. Este contexto incluye operaciones militares conjuntas y esfuerzos para depurar redes de crimen organizado de influencias extranjeras.

 

La expulsión ocurre poco antes de importantes encuentros regionales donde Ecuador participará junto a países aliados de Estados Unidos. En el pasado reciente, gobiernos alineados con políticas pro-libertad y seguridad han adoptado medidas diplomáticas más duras contra regímenes considerados hostiles a estos enfoques. Cuba, por su parte, ha sugerido que su expulsión fue influenciada por presiones externas, especialmente en torno a medidas estadounidenses y reuniones políticas inminentes.

 

La decisión de Ecuador representa una ruptura importante en las relaciones con Cuba, algo que no ocurre con frecuencia entre dos países latinoamericanos. La expulsión de toda la misión diplomática, incluida la retirada del embajador ecuatoriano en La Habana, evidencia una ruptura significativa entre Quito y La Habana. La medida ha generado críticas internas, incluso desde sectores de oposición en Ecuador que consideran la expulsión extrema y dañina para la cooperación bilateral. Al mismo tiempo, refleja un giro hacia políticas más alineadas con la seguridad y la lucha contra el crimen organizado, y menos dispuestas a sostener relaciones con regímenes percibidos como contrarios a esa agenda.

 

Ecuador ordenó que el personal diplomático de Cuba —incluido el embajador y funcionarios consulares— abandonara el país en 48 horas tras ser declarados persona non grata, sin explicaciones oficiales detalladas. La reacción de Cuba ha sido de rechazo absoluto, calificando la medida de arbitraria y ofensiva para la diplomacia internacional. Aunque no hay evidencia pública directa que vincule oficialmente esta expulsión con operaciones contra redes de narcotráfico o financiamiento ilícito, el contexto político regional de Ecuador, incluyendo su cooperación con Estados Unidos y su enfoque firme en seguridad y narco-crimen, invita a interpretaciones más amplias sobre los posibles motivos detrás de esta decisión.